Maduro vuelve a la senda teórica del socialismo ortodoxo para salvar Directv

Tras un tiempo en que el Gobierno de Nicolás Maduro parecía instalado con comodidad en medidas propias del liberalismo, Venezuela ha retomado, sobre el papel, otras que obedecen a un socialismo más ortodoxo con la ocupación de empresas como Directv que, en otras ocasiones, le han permitido volver a la retórica pero no a la senda de la teoría de Marx.

El caso de Directv, empresa por cable propiedad de AT&T, es el más reciente. El gigante estadounidense se vio obligado a cerrar su negocio en Venezuela, puesto que las sanciones de EE.UU. prohíben la transmisión de los canales de Globovisión y Pdvsa, de obligatoria emisión según los cánones del Ejecutivo de Maduro.

Su ocupación no es un caso único, pues es frecuente la intervención de empresas, así como la fiscalización de precios y de ganancias. Unas medidas que, en teoría, deben repercutir sobre la población pero cuya ineficiencia y falta de profundidad terminan por caer en saco roto y sacan a flote la economía ilícita que, con frecuencia, funciona al menos con la pasividad de las autoridades, cuando no con su complicidad, según multitud de denuncias ciudadanas.

La lista de empresas afectadas parece interminable, con cerca de 400.000 negocios cerrados en los últimos 20 años, según estimaciones gremiales, de los cuales cerca de 10.000 eran industrias.